
El Gran Premio de Bélgica llegó a su fin con un saldo muy positivo para Franco Colapinto. El piloto argentino cerró una enorme actuación al cruzar la meta en la 10° posición, logrando sumar un valioso punto tras una carrera que exigió al máximo su capacidad de manejo, estrategia y, sobre todo, de defensa.
Colapinto, que largó desde el 11° lugar, tuvo que batallar arduamente en las 44 vueltas del mítico circuito de Spa-Francorchamps. Uno de los momentos más espectaculares de su jornada se dio en la vuelta 30, cuando ejecutó una maniobra brillante para superar en la misma acción a su compañero de equipo, Pierre Gasly, y a Liam Lawson, metiéndose de lleno en zona de puntos.
En el tramo final de la competencia, el argentino demostró toda su jerarquía para sostener la posición. Soportó la constante amenaza de Gasly, quien llegó a ponerse a menos de medio segundo de distancia a falta de cuatro vueltas. Sin embargo, la firmeza de Colapinto fue inquebrantable: en el último giro clavó el cronómetro en 1:51.162 para asegurar el décimo lugar y relegar a su compañero al 11° puesto.
En la punta, la victoria quedó en manos del italiano Andrea Kimi Antonelli. El piloto de Mercedes coronó un gran fin de semana (había hecho la pole) sacando a relucir todo el potencial de su monoplaza en la vuelta 34, momento en el que superó a Charles Leclerc para no soltar más el liderazgo.
El podio lo completaron el propio Leclerc (Ferrari) en la segunda colocación y el vigente campeón Max Verstappen (Red Bull), quien se quedó con el tercer lugar tras superar a Lando Norris promediando la carrera.
De esta manera, Colapinto -que había llegado al circuito luciendo la camiseta de la Selección Argentina para palpitar la final del Mundial- corona un domingo a puro festejo en uno de los trazados más exigentes y veloces del calendario de la Fórmula 1.











