En la práctica, el 132 2000 debió ser el elemento prominente del segundo proceso de rediseño realizado por Fiat a su gama 132 de sedanes de tamaño compacto y nivel medio. Esta serie, nacida en 1972, reemplazaba a los sedanes 125 y había recibido en 1975 un importante rediseño estético que dinamizó el estilo de su carrocería a base de agrandar las superficies vidriadas y modificar un poco la lámina exterior.
Pese a su adecuado balance entre precio, apariencia y rendimiento, hacia 1976 la gama 132 no había logrado realmente entusiasmar al público y tampoco Fiat estaba recogiendo el éxito comercial que esperaba con sus sedanes y cupés de serie 130, destinados al segmento más alto de la oferta. Por ende, fue una decisión lógica prescindir de estos últimos y reemplazarlos por una versión más lujosa y ambiciosa del 132, aprovechando el rediseño al que éste sería sometido para 1977.
El nuevo tope de gama de la línea 132 tendría una versión llevada a 2 litros de cilindrada del ya aplaudido e incansable motor de cuatro cilindros con doble árbol de levas diseñado por Aurelio Lampredi. En términos de potencia, el avance no era mucho en relación con la ya excelente versión de 1.800 cc, pasando de 107 HP a 112 HP, pero el aumento de cilindrada generó otros muchos beneficios en aspectos como sonoridad, elasticidad, consumo y durabilidad. Técnicamente también el carro recibió un importante rediseño de sus suspensiones traseras y se configuró su chasis para reemplazar definitivamente las ruedas originales de 13” por otras nuevas de 14.
Externamente Fiat se limitó a configurar ruedas de nuevo diseño (el famoso “trébol”), a crear una parrilla especial en plástico para el nuevo 132 2000 y a crear parachoques de gran tamaño y recubiertos en plástico en dos tonos de gris, que se complementaban con franjas laterales en metal cubierto de goma dura para proteger al carro de los impactos.
Internamente los italianos se prodigaron con un tablero de instrumentos y un panel de mando totalmente nuevos y de aspecto decididamente moderno. El carro recibió vidrios eléctricos delanteros y nuevos asientos científicamente configurados, tapizados con una bonita tela. El aire acondicionado fue reemplazado por un completo y potente sistema de climatización y el equipamiento interior se complementó con numerosos detalles singulares de ingeniosa factura como los tapasoles retráctiles hechos en plástico duro e instalados bajo el guarnecido del techo. Un elemento doblemente conveniente al estar complementado por cortinas tapasoles de plástico duro sobre las puertas frontales, igualmente retráctiles.
La nueva gama 132 tuvo una versión básica, con el motor de 1.600 cc, sobre la cual se colocaba la nueva versión 132 2000. Ésta muy pronto ofreció la posibilidad de reemplazar las atractivas ruedas estándar de tipo “trébol” por otras muy llamativas, calzadas con extraordinarios cauchos Michelin TRX en reemplazo de los Pirelli originales. También Fiat ofreció desde el principio la posibilidad de instalar en el 132 el motor diesel de 2.5 litros, lo cual tuvo una notable acogida comercial en Europa.
Desde su ingreso al mercado italiano en el segundo trimestre de 1977, estuvo claro que el 132 2000 fue todo un hit comercial y la gama compacta de Fiat tuvo gracias a esta versión la relevancia comercial que merecía. De inmediato el nuevo “due mille” arrasó en ventas al básico modelo de 1.600 cc que pronto desaparecería del mercado.
Mientras el 132 2000 iba dando a Fiat una importante relevancia en el competido mercado europeo de los autos “dos litros” (sedanes de tamaño compacto, con equipo de lujo y notable desempeño dinámico, orientados a quienes buscaban algo más que un carro familiar), el Grupo Fiat decidió concentrar su oferta de autos de lujo sobre el Lancia Gamma (la versión gemela del ya extinto Fiat 130) hasta que éste acabara su ciclo industrial.
Sucesivas mejoras mantuvieron vivo al 132 2000 en el mercado y también mantuvieron alta la demanda. Entre las innovaciones más interesantes estuvo el sistema de inyección, que elevaba a 122 HP la cifra de potencia y hacía que el motor fuera mucho más agradable de usar aún que con el antiguo carburador Weber de dos cuerpos. El techo solar, la pintura metalizada, los frenos especiales y otros elementos contribuyeron a fortalecer la notable relación precio-valor de este nuevo ícono del mercado italiano.
Para 1981, sin embargo, el dinámico ritmo del mercado europeo ya estaba acusando la marcada continuidad estética del 132 2000, determinando su salida del mercado. La base técnica, sin embargo, seguía siendo notablemente competente, sirviendo a Fiat para configurar un sucesor en el Fiat Argenta a base de enriquecer el equipamiento interior y aplicar un acertado rediseño exterior, que permitió alargar un poco el carro. Esa receta mantuvo vivo hasta 1987 a un carro que en 1976, con apenas cuatro años de vida, parecía destinado a desaparecer rápidamente del mercado.
En Venezuela el 132 2000 también representó un hito comercial e histórico para Fiat, que lo introdujo a su línea fabril en La Victoria hacia 1978, ingresando en el segmento de autos de lujo y respondiendo a Renault, que había decidido un año antes hacer lo mismo al iniciar el ensamble del sofisticado R30TS. Además de disfrutar de un sólido éxito comercial hasta dejar de ser ensamblado a inicios de 1982, el 132 2000 tuvo una sólida presencia en las pistas de carrera, cuando José “Pepe” Osorio, conocido en el ambiente como 'Pepe Fiat' preparó una unidad para el piloto Marcos Ardagna, que ganó impecablemente el Campeonato Nacional en 1981 antes de venderlo a su colega Felice Castaldo, quien igualmente se mostró muy competitivo entre 1982 y 1984.
En Italia y Europa, los 132 2000 son cada vez más apreciados entre los aficionados a los autos de interés coleccionable, mientras en Venezuela es realmente muy difícil encontrar testimonios supervivientes de lo que sería una gran etapa de la marca italiana en ese país.
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